DE ESCLAVOS Y PERROS
Comparto la definición que hace Emilio Carrillo de esclavo integral como producto del actual sistema:"el esclavo integral es aquel que se somete voluntariamente".
Es algo tristemente constatable en la cotidianeidad.
Hace unos días,entré en una cafetería y cuando hice mi pedido en barra me dijeron que pagase por adelantado(algo que me sorprendió),después me indicaron que me sentase en una de las mesas y esperase.Elegí una de las tantas mesas que aún tenía los vasos y platos sucios de los anteriores clientes,me senté a esperar que viniese alguien a limpiarla y trajese mi desayuno.Cual fue mi sorpresa, cuando una señorita desde la barra me indicaba a gritos que pasase por allí y me llevase mi pedido y que nadie se ocupase de limpiar mi mesa.Salí de aquel sitio enojada y con una sensación de maltrato.Soy una persona sencilla,pero mi sencillez no excluye los buenos modales y cuando elijo un sitio donde gastar mi dinero,me gusta que me traten bien y no como si fuese una idiota.
Es difícil salir a la calle y no volver con esta sensación a tu casa,hay veces que hasta envidio a los perros porque cada día están mejor considerados que cualquier persona que transite por la ciudad.Pueden corretear y retozar sobre el verde césped y bajo los árboles,y hasta si les apetece,hacer allí mismo pipí y popo tan ricamente,mientras que nosotros tenemos que conformarnos con nuestra parcelita de asfalto de donde no nos salimos ni un milímetro,como buenos y adiestrados ciudadanos que somos.Si,ser perro es casi mejor que ser uno de esos niños que corretean y se cuelgan de unos columpios construidos sobre un suelo gris y sucio o en una especie de fosa de arena.A nadie parece molestarle esto,lo ven como algo normal y me maravilla comprobar lo mucho que las personas y la ciudad aman a los perros.

No le des más vueltas.
ResponderEliminarEs una sociedad enferma.
Y la gente es la que la está construyendo.
Yo no tolero nada que no me guste.
De verdad.
Como mínimo hago uso de mi derecho al pataleo.
Besos.
Cierto,Torito.
ResponderEliminarTe cuento que me gusta mucho la figura romántica del Flanèur y hasta se me ha ocurrido escribir un diario con mis impresiones sobre la ciudad,pero no sé aún si sería buena idea porque por un lado,me ayudaría a mantenerme despierta,pero por otro creo que iría de pataleta en pataleta...jajajaja
Besos