MONSTRUOS
Los monstruos mas terribles y feroces que he conocido,siempre salieron de mi.Estaban ahí,silenciosos y agazapados esperando la oportunidad de que alguna situación o persona externa,les abriese la puerta y poder mostrarse con todo su horror y espanto.
Tiempo atrás,tuve que vérmelas con uno de gran tamaño.Me aterrorizó hasta el extremo de querer poner tierra de por medio.Estando en la toma de mi decisión,alguien me dijo:No,tu no te vas.Te vas a quedar y vas a mirar al monstruo a los ojos,porque de lo contrario,vivirás el resto de tu vida con ese sentimiento de cobardía y derrota.
Estas palabras,me hicieron reconsiderar la situación,pero llevó su tiempo ponerla en marcha.Desde mi oscura y segura cueva,alimenté el valor suficiente para mirar cara a cara a mi monstruo,hasta que un día,decidí salir de ella.
Con alivio,comprobé durante unos días que el monstruo había desaparecido.Ya me había hecho a la idea de que todo se había solucionado,hasta que un día,inesperadamente reapareció con más fiereza que nunca.Todo el valor que había ido acumulando en mi cueva se esfumó y solo pude quedarme allí clavada en el suelo,rezando porque se abriese una puerta de la nada, por la que escapar a una dimensión-tiempo desconocida y lo más remota posible a ese momento,pero no sucedió.Me vino el impulso de querer morirme de repente,puse muchas fuerzas en ello,pero tampoco sucedió.
No me quedaba otra,había llegado el momento que tanto había temido.Ese engendro de dimensiones descomunales,iba a despedazarme lenta y dolorosamente.No iba a ser una muertecita de nada o la muerte que siempre quise tener y que yo podría controlar,iba a ser la más temible de mis muertes.
Recordando las palabras de aquella persona y viendo que no había escapatoria,decidí hacer el ultimo acto heroico de mi vida: devolverle la mirada al monstruo.
Para sorpresa mía,resultó ser más manso de lo que había imaginado e incluso,se dejó acariciar el lomo.
He podido con todos mis monstruos y eso que alguno ha sido difícil de domesticar.
ResponderEliminarEspero que no aparezca ninguno más.
No lo dudo.A veces he pensado que la vulnerabilidad que muestran algunos de tus poemas,es proporcional a la fortaleza que la respalda.
ResponderEliminarYo soy un flan dull,pero no me gusta que se me note.
Buen finde!!
También pienso que si conseguimos serenarnos y mirar de frente a un miedo que aterroriza, y aceptarlo, contra todo pronóstico se disuelve como si fuese niebla, me ha sucedido, y me molestarán otros miedos pero ese que se ha podido trascender, queda superado.
ResponderEliminarAbrazo