LECCIONES
Era yo casi un bebé,cuando ya notaba que algo no andaba muy bien por mis adentros.Fue entonces cuando conocí al primer y único Maestro,en carne y hueso que he tenido.Aún después de todos estos años,sus enseñanzas reverberan en mi,lo que me hace pensar que elegí la persona adecuada.
Cuando me presenté ante él me preguntó qué esperaba aprender o saber,le dije que quería aprender a amar.Su contestación fue que me olvidase de eso y que sólo podía ayudarme a conectar con el amor que hay en mi.Lo que hiciese con ello,era cosa mía.
La verdad,es que lo hizo tan bien que terminé enamorándome de él.A lo que también me contestó que me olvidase de eso.
No sé si fue queriendo o no,pero lo cierto es que me dio la primera lección del amor en practica.
Fue buena la lección.
ResponderEliminarTodavía la recuerdas.
Yo no he conocido a ningún Maestro.
Farsantes sí.
Muchos.
Si que hay mucho farsante por ahí.
ResponderEliminarEsta persona es un psicoterapeuta muy reconocido que da formación a otros terapeutas,un profesional muy ético y serio con su trabajo.
Yo pienso que los auténticos maestros de la vida no te enseñan nada, simplemente te ayudan a recordar lo que sabes y a poner a punto los dones que tienes dentro de ti, quien realmente te quiere instruir, te ayuda a ser tu propio maestro.
ResponderEliminarEs una entrada preciosa, besos 🌸