SIGUE BRILLANDO DIAMANTE LOCO


Recuerdo cuando éramos jóvenes,
tú brillabas como el sol.
Sigue brillando, diamante alocado.
Ahora tienes esa mirada en tus ojos,
como agujeros negros en el cielo.
Sigue brillando, diamante alocado.
Te viste atrapado entre el fuego cruzado
de la infancia y el estrellato.
Arrastrado por la gélida brisa.
Vamos, tu meta es la risa distante.
Vamos, desconocido.
Tú, leyenda, mártir, y brilla.

Intentaste alcanzar el secreto demasiado pronto,
lloraste por la luna.
Sigue brillando, diamante alocado.
Amenazado por las sombras en la noche,
y expuesto a la luz.
Sigue brillando, diamante alocado.
Bueno, ya agotaste tu bienvenida
con una precisión casual.
Cabalgaste sobre la gélida brisa.
Vamos, fiestero.
Tú, profeta de visiones.
Vamos, pintor.
Tú, flautista, prisionero, y brilla.


Para una de las personas más buenas y brillantes que he conocido.
Se fue muy pronto, pero me dejó una parte de él muy valiosa y preciada.

Estés donde estés, estoy segura de que sigues brillando con la misma intensidad 
que lo hacías aquí.

Esta era tu canción favorita y terminó siendo tu canción profética.