APRENDIZAJE
Hay un impulso, un fuego en mí que nunca se extingue, y es el deseo de aprender.
Yo lo veo como una necesidad constante de actualización, no es una cuestión de acumulación de datos. Todo lo que aprendo, procuro integrarlo de forma práctica en mi vida.
Conozco personas que tienen la facultad de recordar cosas que han leído, al pie de la letra, algo que me parece admirable, pero también he sentido, que lo que citan, se ha quedado en la superficie, registrado y guardado en un rincón de la memoria.
Mi caso es muy distinto; tengo muy buena memoria de mis sueños, puedo recordar lo que soñé hace años, puedo reproducir palabra por palabra algunas conversaciones de interés para mí. También tengo muy buena memoria emocional y sensitiva, pero no me esfuerzo por memorizar las cosas que leo.
Aprender, es como plantar semilla nueva en tierra arada y receptiva, abrazar esa semilla en la oscuridad de uno mismo, dejar que ese conocimiento arraigue, brote y dé su fruto. Es un movimiento circular de recibir y dar, tras un proceso de transformación. No me refiero a dar en forma de clases magistrales, me refiero a dar con el ejemplo de una misma, con las propias acciones.
Aprender es la acción de adquirir y retener conocimiento, habilidad o información sobre alguna materia.
La palabra aprender deriva del latín apprehendere compuesto de los prefijos ad- que indica “hacia”, prae- que se refiere "antes" y hendere que significa agarrar o atrapar.
Aprender tiene como sinónimos las palabras: memorizar, estudiar, instruirse, formarse, educarse y como antónimos tenemos: olvidar, ignorar, borrar, apagar.
Aprender significa adquirir conocimiento a través del intelecto o de la experiencia. El aprendizaje a través del intelecto es dominado por el racionalismo. Por otro lado, el conocimiento a través de la experiencia o empirismo, requiere de práctica y mientras más se practica, más se aprende.https://www.significados.com/
Cualquier materia, tema o área que se aprenda, tiene la potencialidad de enriquecernos personalmente. En ocasiones, oigo conferencias o programas que no me interesa lo que dicen, pero sí que aprendo mucho de cómo lo dicen, de la forma en que utilizan el lenguaje.
Hay personas muy interesantes que vale la pena escuchar en este sentido. Por ejemplo, el escritor y cineasta Rodrigo Cortés, tiene tal presencia y atención en una conversación, que nunca deja un hilo suelto, su respuesta es inmediata y casi siempre muy jugosa. Esto, incluso, va más allá de aprender sobre el lenguaje, también se trata de aprender de la actitud en una conversación.
No me asusta la vejez, ni el deterioro físico, pero sí que me aterra que mi cabeza dejé de funcionar y no pueda seguir aprendiendo. Tengo pendiente dejar por escrito, de que si esto sucede, no quiero seguir viviendo.
Si perdemos el control de la mente nos convertimos en vegetales que caminan.
ResponderEliminarVivir así es una carga para los demás.
Besos.
Somos quiénes somos porque nuestra mente nos permite tener autoconciencia.
ResponderEliminarBesos