COSAS DE LA TELE
Hace ya mucho tiempo que la televisión me aburre, cómo mucho, soy capaz de aguantar diez o quince minutos viéndola. Me resulta casposa y desfasada y, conste, que no lo digo por postureo. Creo que es un medio destinado a desaparecer.
A veces me viene alguien con alguna noticia que me chirría, pregunto de donde la ha sacado, me dice que lo han dicho en la tele y me digo que ya está claro el porqué.
Es tan evidente y lo hacen de una forma tan burda que da hasta vergüenza. Se les ve el plumero a kilómetros.
De vez en cuando, muy pocas veces, he podido disfrutar de algunos momentos televisivos. Los últimos que me vienen a la cabeza, es la serie británica Endeavour. Otra, fue el partido del mundial Francia y Argentina. Lo vi en un local, con un grupo de amigos, mientras nos comíamos unas empanadas de ternera que estaban para chuparse los dedos. Mi corazón estaba con Argentina y disfruté mucho gritando y saltando con cada gol. Fue muy emocionante. La última fue una cosa circunstancial de lugar y por Dios, lo que me pude reír!!
Era un programa de citas a ciegas. El masculino, era un terapeuta holístico y energético, con un cuerpo de largura, pero rígido como una mojama. La femenina, era una exbailarina de striptease, entrada en carnes, sensual y de labios color cantimpalo. En la cena que tuvieron en común, ella le decía que le gustaba sentir la naturaleza y andar descalza por la hierba. Él le hablaba del alma y le decía que había que encontrar el amor en uno mismo en lugar de buscarlo fuera.
Era una conversación donde uno hablaba por celestiales y la otra de placeres más terrenales.
Después pasaron a un saloncito "privado". Él le pasó los cuencos tibetanos, tocó un instrumento tribal y finalmente, le explicó a la bailarina qué chakras había detectado abiertos y los que tenía bloqueados. La bailarina suspiraba, se iba arrimando cada vez más y le decía que le encantaban las cosas que decía, mientras le frotaba insistentemente el brazo como si fuese la lámpara de Aldino.
Abrieron un papelito de la suerte donde decía que él, tenía que besar la nuca de ella. Después del beso, ella le dijo que había sido muy dulce, pero que ella necesitaba más energía. A lo que él respondió, alejándose y colocándose el cabello tras las orejas, algo así como que la veía muy buena persona o que tenía un gran corazón.
Y yo revolcándome de risa en el sillón!!
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ResponderEliminarYo apenas veo tv, solo en las comidas de fin de semana, que a mi marido le gusta comer con la televisión encendida y a veces veo con él alguna película. A mi me parece que casi todo lo que asoma por ese aparato es una tomadura de pelo jajajajajaja.
Eliminar¡Y tanto que nos toman el pelo!
EliminarEste mundo está lleno de chiflados.
ResponderEliminarEs para no salir de casa.
Es que de verdad, que no sé por qué la gente se complica tanto a la hora de relacionarse.
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