DE LIBROS AJENOS
Me suele suceder que cuando veo a alguien leyendo un libro, no paro de mirar e indagar hasta que me entero qué libro es y de qué va.
Supongo que no está bien y que es inmiscuirme en algo que a mí no me importa, pero no lo puedo resistir, es algo que me ha pasado siempre.
Ayer, me volvió a suceder. Iba en el tren y un hombre, dos asientos más adelante se giró. Era muy atractivo, y cuando se levantó para quitarse la chaqueta, ganó por lo menos siete puntos más.
¿Qué le vamos a hacer?
La belleza está ahí para deleitar los ojos, una no es ciega, ni he contraído un virus que me haga inmune al atractivo de otras personas.
Yo, iba oyendo un programa dedicado al director Alan Parker y él, al poco rato, sacó un libro.
Y ahí empezaron mis peripecias por saber qué libro era.
jajaja...
Fue todo un reto de vista y contorsiones de cuello, para que al final solo pudiese leer parte del título de un capítulo. Era algo así como "El País del sol..."
¡Che, qué rabia!
Yo solo veo gente mirando smartphones: andando, en bici, en terrazas... todos con la mirada clavada en la pantalla... los niños ya son miopes a los pocos años... pronto nacerán con gafas.
ResponderEliminarBesos.
Pues yo no soy de ir mirando el móvil, pero si soy de ir con los cascos oyendo alguno de los cientos de pódcast que sigo o alguna conferencia.
ResponderEliminarBesos