SÍ O SÍ
Todo cambia.
Con ello, el caos, la confusión,
el intento de control en vano,
porque el proceso es un continuo,
a veces puede dar la falsa apariencia de llegada,
pero es una estabilidad ilusoria.
Se puede aprovechar este aparente respiro para retomar fuerzas,
pero, sin dejar de tener claro, que todo sigue.
La maquinaria de la vida nunca para,
a no ser, que sea para siempre.
Mientras tanto, es mejor retomar el camino por voluntad propia.
Antes de que la vida nos obligue hacerlo con uno de sus empujones sorpresa.
Caminemos pues.
ResponderEliminarPero... pero... no sé hacia dónde.
Besos.
Jajaja....me parto contigo!!
ResponderEliminarBesos