ALGO SALVAJE
De vez en cuando, me gusta hacer algo que no sea la norma, algo trasgresor que me confronte con el exterior. Es como ponerme a prueba. Ver, hasta qué punto estoy sometida al consenso común y hasta qué punto soy capaz de soltarlo, romper con ese estereotipo de lo que se supone que se espera de mí.
Si hay algo que me da miedo hacer por el qué dirán, cierro los ojos y me lanzo al vacío sin pensarlo.
Es tan vivificante, como si te metieses un chute energético!!
Una actitud de rebeldía que me ha acompañado a lo largo de toda mi vida. También una necesidad, la de saber que hay una parte de mí que no se rinde y a la que estoy dispuesta a defender con uñas y dientes si es necesario.
No es porque me guste la guerra, es porque necesito estar en paz con esa parte más instintiva y salvaje que me habita.
Los demás son importantes para mí, son mi fuente de alimento emocional y relacional. Estos movimientos, me permiten ver desde otra perspectiva la relación que tengo con ellos, a la vez que, puedo ver la que tienen ellos conmigo. Aunque esto no sea el leitmotiv de la cuestión, también es algo interesante y revelador.
Deberíamos hacerlo todos de vez en cuando.
ResponderEliminarTanta corrección en todo lleva al tedio más absoluto.
Besos.