TEMBLOR
Hace dos días, le envié a un amigo un poema de William Stanffor que pensé que le iba a gustar. Su respuesta fue que estaba en el Hospital por un infarto y le habían implantado un tubo en el corazón.
Suelo ser, lo que se dice "echada pa'lante", en lo que respecta a mis cosas, pero solo el hecho de pensar que alguna amistad querida, se me vaya para siempre, me provoca un temblor corporal incontrolable.
Cuando leí su wasap, me vino el temblor acompañado de imágenes suyas, en situaciones en las que él dejaba mostrar su niño interior: imágenes de cuando ríe, lo locuaz y hábil que es con las palabras, lo coqueto que se muestra a veces, de cuando le pusieron lentes y estuvo preguntándonos a mi amiga Aurora y a mí, qué gafas le sentaban mejor, pero eso sí, disimulando y dejando claro al final, que le daba igual. Recordé una tarde del verano pasado que me mostraba orgulloso su huerta y jardín. Allí, sentados al atardecer y espantando mosquitos, me pidió que le relatase cosas de cuando yo vivía en la montaña. Me escuchaba en silencio, con los ojos chispeantes que ponen los críos cuando les cuentas un cuento.
Todos estos momentos, y alguno más, pasaron por mi cabeza en segundos. Él seguía en línea, esperando mis palabras, palabras que no podía decir, porque me bloqueaba el temblor.
Ojalá que viva muchos años más.
ResponderEliminarEntiendo ese temblor... no es para menos.
Besos.
Gracias Xavi, ya está recuperado y con buenos ánimos.
EliminarBesos
Creo que los momentos ante la frontera oscura, son los que más debemos tener en cuenta, tanto a nuestro alrededor como los propios en su designio. De igual manera en mi entorno cercano he experimentado estos tiempos algunos, y Únicamente La Fe Me Ayudó.
ResponderEliminarPor cierto, interesante bitácora literaria.
Con Un Arabesco de mi Sombrero, Deséote un Buen Domingo, Día del Señor🙏😇🧛♂️🕴🌕💎
Muchas gracias Juan.
Eliminar¡Qué tengas buen día!