PADRES QUE NO MERECEN SERLO
Voy por la calle, delante de mí un hombre de unos treinta años,con barba, pantalones por mitad del trasero.Lleva un niño de unos tres añitos de la mano, como si fuese el carrito de la compra.
El niño se golpea la cabeza con el retrovisor de un coche, rompe a llorar, el padre se gira y al ver lo que ha pasado se parte el culo de risa, el niño con la mano en la cabeza sigue llorando...
Pero, pedazo de mandril, imbécil, pedazo de carne sin cabeza, estúpido... No te das cuenta que tienes una criaturita a tu cargo????
Estas son las cosas que me sacan de mi paz y tranquilidad.Salir a la calle es como ponerme a prueba constantemente.
Hace poco, una amiga me confesaba que no soporta a su madre y que no la quiere. Lo decía con culpa y remordimientos.Yo le dije que no estamos obligados a querer a nuestros padres.Sí,cierto reconocimiento y respeto,ya que, de no ser por ellos no estaríamos aquí, pero no necesariamente tenemos que quererlos, porque no todos, se lo merecen. Ya nos sabemos el cuento de que probablemente ellos, también fueron niños mal amados, pero cuando ya se llega a cierta edad, va siendo hora de ponerse las pilas y responsabilizarse de uno mismo y sus propias heridas, y sobre todo, que estas, no salpiquen a los demás.
Es para ponerlo en conocimiento de los servicios sociales.
ResponderEliminarEse niño tiene riesgo grave de acabar mal.
Quizá el niño tenga suerte y al padre lo atropelle cualquier día un camión.
Besos.
Pues sí.
ResponderEliminarBesos