EL PASO DEL TIEMPO

 Soy una mujer de mediana edad que se sale bastante del prototipo general. Si hay algo en lo que estoy de acuerdo con las demás personas, es que soy poco común. Lo llevo como quien luce una medalla al valor, muy orgullosamente.

Física y temperamentalmente, he sido bendecida con una frescura y un vigor que se mantienen con el paso del tiempo. En ocasiones, cuando me reúno con compañeras de clase o gente del pasado remoto, me miran perplejas y siempre me dicen aquello de lo del pacto con el diablo y cosas así...

Estas cosas, le gusta mucho a mi vanidad y aunque intento quitarle importancia, yo creo que se me nota.

Soy consciente de tener un ego muy robusto y bien alimentado...jajajaja

El caso es que, hoy, pensaba en lo del paso del tiempo, pensaba en las personas ancianas y cómo seré cuando llegue (si es que llego) a esa etapa.

Suelo charlar con las personas ancianas del pueblo, me gusta bromear con ellas y tratarlas de igual a igual, sin distancias temporales entre nosotros. El otro día me encontré con un anciano, Vicente, que iba con su cuidadora: a mí me caía el sudor a goterones por el cuello y él me comentaba que no sudaba. 

Le contesté para provocarlo: Tú estás seco, ya no te queda ni sudor ni lágrimas!! 

De pronto, su expresión se volvió traviesa como la de un niño e hizo amago de perseguirme para darme mi merecido y yo hice amago de huir. Al final terminamos los dos riéndonos a carcajadas, mientras la cuidadora nos miraba un poco desubicada.

Los ancianos siempre están añorando y hablando del pasado, es como si reinventasen la historia de su vida una y otra vez. 

A mí no me gusta pensar en el pasado, cuando lo hago a veces me avergüenzo porque creo que podría haber hecho más o haber dado más de lo que di. Creo que cuando miras atrás, lo importante no es lo que has tomado de la vida, sino lo que has dado. 

Tengo el sentimiento de no haber dado la talla en ese sentido.

Por ahora prefiero centrarme en mi presente y proyectos, seguir hacia adelante, aun sabiendo que cada día estoy más cerca del final.

Comentarios

  1. No seas dura contigo.
    Eso de no haber dado la talla en el pasado también me pasa a mí... pero creo que se debe a que miramos el pasado con los ojos del ahora y eso no es lógico ni justo.
    Muchas pienso en que me equivoqué en esto, en lo otro, con tal persona, que debería haber tomado otras decisiones y cosas parecidas... pero si lo pienso bien cuando yo hice todo eso ni sabía lo que sé ahora, cuando me juzgo creo que injustamente, ni las circunstancias son las mismas.
    Seguramente hubiera podido tomar mejores decisiones... sí, todos, pero es muy probable, no creo ser un desquiciado, que las que tomé en su momento fueran las que me parecieron más apropiadas entonces.
    Bah... no te fustigues.
    Oye, yo de anciano quiero ser como Vicente... seguir siendo el niño travieso que siempre fui.

    :)

    Un beso.

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  2. Muchas "veces" pienso en que me equivoqué...

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  3. Si, tienes razón. A veces yo también pienso lo mismo, aun así, el sentimiento está ahí.
    Gracias
    Besos

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